goliardos

GOLIARDOS

29/09/2018 - 29/09/2018
21:·0 h - 90 min / 3 €
Ajudisle

En el Siglo IV el emperador Constantino I convocó el Concilio de Nicea, en el que, entre otras cosas, se condenaba la figura del clérigo ocioso llamado por aquel entonces Vagans.

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Es probable que tengamos aquí la primera referencia a lo que más tarde se conocería como “Goliardo” o “Clerici vaganti”. Estos personajes fundamentales en gran parte de la literatura europea del medievo, eran en su mayoría estudiantes que abandonaban sus órdenes eclesiásticas para llevar una vida irregular y errante. Muchos de ellos servían a los señores de sus propios alumnos y llevaban en general, una vida licenciosa. En España, como ejemplo de goliardo, tenemos a Juan Ruiz, Arcipreste de Hita quien en su “Libro de buen amor” nos deja algunos versos al respecto: “...como dize Aristotiles, cosa es verdadera, el mundo por dos cosas trabaja: por aver mantenencia: la otra cosa era por aver juntamiento con fembra placentera...”

// “...Es el vino muy bueno en su mesma natura, muchas bondades tiene si s’toma con mesura; al que demás lo bebe sácalo de cordura: toda maldad del mundo face e toda locura...”

 

En 1803 se descubre en Baviera un códice con cantos de los siglos XII y XIII, de contenido variopinto y singular; se mezclan en él cantos religiosos con cantos morales y satíricos, canciones de amor, a la bebida y al juego, a representaciones religiosas, parodias etc… Este manuscrito se le atribuye a los Goliardos. En general estos cantos satirizan y critican todas las clases sociales de la época, sobre todo las que ostentaban el poder. En Goliardos, Artefactum quiere dar su particular visión de estos poemas, acercando al oyente a esa parte de la Edad Media, para nada oscura, y llevándolo al punto a alguna taberna de la Europa central.

 

El programa fue presentado en la XXXIV Edición del festival de Música Antigua de Sevilla / Femás.

 

♥ PROGRAMA BASE

Hiemali tempore / CB 203

Curritur ad vocem / CB 47ª

Ave Nobilis / CB 11

Exiit Diluculo / CB 90

Fas et nefas ambulant / CB 19

Sic mea fata / CB 116

Axe Phebus / CB 71

Nomen a solemnibus / CB 52

Clauso Cronos et serato / CB 73

Veris dulcis in tempore / CB 85

Virent prata hiemata / CB 151

Vinum Bonum / Fuera de catálogo

 

♥ FORMACIÓN : DE QUINTETO A OCTETO

♥ CRÍTICA


ABC / Carlos Tarín / La ya clásica broma de Vaquero, «el pájaro», de preguntar al público si es el mismo de siempre o hay gente nueva (que la hubo, y seguramente no toda en la sala, ya que una parte no pudo entrar al haberse completado el aforo) viene a reflejar la existencia indudable de una guardia pretoriana que durante casi 25 años han/hemos estado siguiendo a nuestro grupo más «antiguo». Tras presentarnos en Navidad su delicioso CD «Musica ad navitatis tempus», volvían ahora sobre la música de los goliardos, uno de los dos ejes de su trayectoria, junto a las cantigas, un proyecto que seguramente también terminará en disco este verano, una vez que esté bien «rodado». Faltaba Gavira esta vez, pero estaban Barea, Cuevas y Carazo que nos ofrecieron momentos espléndidos, seguidos por el resto del grupo. Cabe señalar la novedad de que la excelente voz de Cuevas en tesitura de bajo (a veces barítono) estuvo acompañada por una viola (fídula) que tocaba él mismo, ya que además de cantante es violinista. Su voz grave se contrapone a la más aguda de Barea y Carazo, y la verdad es que conforman un ente unitario, no sólo en ajustes, sino tímbricamente hablando. Y a este aspecto, ese equilibrio se extiende al resto del grupo, en el que pueden oírse todos los instrumentos –en esta ocasión eran muy variados- y las voces con nitidez. También recuperaban al laudista Aníbal Soriano -y con él la cuerda pulsada-, quien protagonizó dos emotivos momentos acompañando a Barea, en el segundo de los cuales –«Virent prata»- paseó entre el público durante la introducción y luego aportó gran delicadeza y gusto en el acompañamiento. Vaquero cerró con la propina «Magdalena», en una versión mucho más animada –y «desgañitada»- con otras que hemos oído. Y a quien vimos absolutamente entregado fue a Ignacio Gil, quien intervino en varias ocasiones con una fuerza providencial, juglaresca, acaso roquera, especialmente en el «Clauso Crono». Y lo próximo será su participación en el Festival de Música Medieval de las Huelgas en un proyecto junto al compositor contemporáneo Santiago Lanchares y la Schola Cantorum de Asensio. Larga vida a Artefactum.